El jueves alcanzamos el ecuador del curso de iniciación al relato y mis dudas crecen. Esto prueba que es un buen curso y que tengo mucho que aprender.
Me tomé el ejercicio bastante más en serio que los anteriores y creo que se notó para bien. Aún así queda de camino por recorrer. Es curioso: pensaba que a mi relato le hacía falta desarrollar más la figura del que desencadena la depresión de la mujer y para mi sorpresa ocurre lo contrario. La mujer, el espejo, el campanario y el huevo eran suficientes.
El problema es que no tengo muy claro cuando enseño demasiado y cuando muy poco. Encontrar el punto medio, encontrar el lector ideal, quedarse escribiendo narrativa para consumo en masa o intentar hacer literatura. Preguntas: ¿Qué quiero ser? ¿Qué quiero hacer?
Simplicidad, naturalidad, concrección ,unidad… acertar. La clave del relato: acertar con la peripecia, con el conflicto, girar en el punto ideal y no en otro. Me gustó el símil de Victor: “quires jugar a tres bandas y a veces consigues buenos efectos pero en la mayoría fallas el tiro. Prueba a darle a la bola directamente, acertaras siempre y conseguiras buenos efectos”. Espero acertar en el siguiente relato: “La Farola”
Nos quedamos unos pocos tomando la cerveza y hablamos de lo complicado que es publicar relato y venderlo. Comparamos la situación en EEUU y Victor nos aconsejó pasearnos por Tres Rosas Amarillas. Una libreria que abrío hace unos meses y que está dedicada al relato. Además está por Malasaña, ¿qué más razones necesito para dejarme caer por allí?
E
1 Comentario(s)
RSS de los Comentarios Identificador URI de TrackBack
Deja un comentario


Algo parecido me pasó a mí en el último cuento, con la pluma y el escritor. Por intentar no enseñar demasiado, acabé enseñando muy poco. Supongo que el rodaje de los textos, y pedir ayuda a la gente que te rodea para que te haga de crítica sirve para ir mejorando en este tema…
Seguiré atentamente al Afrancesado, tanto en su versión escrita como en la web. Espero que te vaya todo muy bien, y que nos vayamos viendo (o al menos leyendo).
Disfruta de la vida, y ¡aupa Atleti!